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martes, 8 de mayo de 2012

Todo sube


     Todo sube y ya estamos en verdaderos problemas, los insumos que utilizamos para elaborar los paltos están subiendo a precios exorbitantes. El aumento de la gasolina, el salario mínimo, y otros factores están haciendo nuestra operación dificilísima porque en mi caso los, precios no los puedes tocar en demasía para no perjudicar a la clientela así que de alguna manera estamos subsidiando algunos platos con otros pe5ro no es una buena solución.
     Estamos cargando mucho en entradas y postres para mantener los platos fuertes a precios competitivos para el mercado nacional, sé que no somos los únicos y la mayoría han preferido reducir porciones para mantener precios pero eso es peligroso porque un cliente que salga con hambre de un restaurante es un cliente que no regresa. 
     Todo se ha encarecido y se sigue encareciendo la langosta que hace solamente cinco años se pagaba a 4.75 se está pagando a 9.00 dólares la libra, con lo cual una langostita de dos libras se debería vender a 54.00 para poder seguir ganando en la proporción habitual de un restaurante, hay algunos restaurantes que si están cobrando ese precio y les felicito pero otros como nosotros consideramos abusivo el precio más si tenemos en cuenta que además le damos al cliente la posibilidad de escoger entre cinco guarniciones una gratuita y en muchos casos a esa langosta se le añade salsa a la preparación que no está incluida en este cálculo de precio, nuestra operación se ve mermada en la obtención de beneficios y en este momento muchos restaurantes estamos en un callejón sin salida. No obtenemos suficientes ingresos para hacer frente a nuestras obligaciones y ganarnos nuestro sustento para cubrir nuestra inversión.
     Estamos en una coyuntura alcista en precios que nos está llevando a convertirnos en caros y carísimos pero porque estamos comprando muy caro para los estándares que teníamos. Subir los precios al cliente es una solución que disminuye tu potencial cartera de clientes porque te vuelve más exclusivo y aspiras a un grupo más reducido de público con mayor poder adquisitivo pero menor en proporción al de tener unos precios medio altos. Reconozco que el éxito empresarial de muchos en el sector es mantenerse en un precio para todos y otros en ser más exclusivos pero francamente el camino esta difícil porque para convertirte en exclusivo tienes que mejorar en muchos aspectos e incluso es cuando las comparaciones con otros países y ciudades se vuelven odiosas.
     En resumen estamos en problemas de precios y esto todavía no ha acabado porque la gasolina esta subiendo cada semana y eso repercute en todos los insumos porque encarece el transporte de mercancías y estas suben automáticamente todos los insumos. Preparen sus bolsillos porque salir a comer y cenar cada día va a ser más caro y no nos queda más remedio a todos los del sector que seguir subiendo nuestros precios.

Buen provecho.

martes, 24 de agosto de 2010

El chuleton de buey

Es la pieza preferida de todos los asadores vascos y riojanos, sin lugar a dudas es la pieza preferida de todos aquellos que les gusta la carne con grasa. Es una pieza normalmente para compartir con amigos después de una buena entrada a base de picadas, es súper reconocido el asador de Tolosa llamado Casa Julian como el mejor del mundo para el consumo de chuletón de buey.
Entonces digamos que es un corte majestuoso, sublime y celestial cuando se conoce tanto de él y se habla tanto de él, dirán que ustedes nunca escucharon de él, pero es evidente que no están en el medio gastronómico profesional y no tienen porque saber que es el chuletón.
Los mejores chef del planeta visitan, cual templo, Casa Julian al menos una vez al año para darse el gusto de comerse su chuletón además de los piquillos confitados, el plato de fiambres de cerdo ibérico, los espárragos, buen pan y buen vino, tan simple como eso, producto de altísima calidad y mas producto de altísima calidad, nada mas, el restaurante no tiene elementos decorativos llamativos ,mas bien es simple dentro de su clasicismo, la vajilla, cubertería y cristalería nada de estrafalario ni tan siquiera lujoso simplemente de calidad.
Así que lo que hay que hacer es poca cosa, comprar un buen producto, cuidarlo, no maltratarlo, y servirlo con cariño a los comensales para que lo disfruten, esa es la formula así que manos a la obra. Nos pusimos con el chef tolosarra y dimos y dimos con el proveedor de carne, con fotos, internet, hasta que por fin nos los trajo. Mucha sal gruesa, fuego a toda pastilla para comenzar para luego pasarlo al fuego lejano, que no lento, vuelta y la misma operación por el otro costado, limpiar parte de la sal, separar del hueso y cortar los pedazos, presentar reconstruyendo la pieza y listo el manjar. Acompañarlo de los piquillos confitados, un buen pedazo de pan para mojar los jugos y que no falte un buen vino tinto para poder bajarlo suavecito y que siente bien. Si eso no es el paraíso díganme donde esta porque lo mas cercano que seguro he estado ha sido saboreándome el chuletón en la terraza de mi restaurante, lastima de la sudada posterior que me hizo regresar a la realidad.
Los esperamos para que tengan la oportunidad de acercarse al paraíso gastronómico de la carne roja, el chuleton de buey.
Buen provecho.